Ciudad Coloniales
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Ciudad Coloniales
  • Pasear por las calles de Centroamérica da la sensación de recorrer dos diferentes épocas fusionadas en un solo instante. La preciosa arquitectura colonial se mantiene prácticamente intacta en algunas ciudades...

Caminando por la historia de El Salvador y Nicaragua

Comienza tu viaje en la ciudad colonial de Santa Ana. Antes de la llegada de los españoles, esta ciudad estuvo habitada por los mayas y posteriormente por los pipiles pero, a partir de 1540, el Departamento de Santa Ana (como lo bautizó un sacerdote) fue conquistado por los españoles que edificaron la ciudad al estilo propio de la época. Así, hoy en día, Santa Ana es uno de los centros históricos mejor conservados de El Salvador, ideal para recorrer a pie.

 

Aprovecha la cercanía del Parque Nacional de Cerro Verde para adentrarte en su naturaleza y ver el precioso y llamativo Volcán Izalco.

 

Continúa el recorrido descubriendo "la ruta de las flores" (Nahuizalco, Salcoatitán, Juayúa, Apaneca y Ataco) donde conocerás ciudades que fueron habitadas en la época colonial y cuyas huellas, hoy en día, quedan mezcladas con las de antiguos núcleos indígenas donde ves el color en todas sus calles.

 

La siguiente parada será la preciosa ciudad de Suchitoto, aunque durante el trayecto detente a conocer la historia y el sitio arqueológico de Joyas del Cerén. La Pompeya centroamericana, como la llaman, fue una aldea sepultada por ceniza volcánica tras la erupción del volcán Laguna Caldera en el año 600 d.C. Esta erupción pilló "in franganti" a los mayas del lugar por lo que los habitantes salieron corriendo dejando atrás sus pertenencias. De este modo, podemos apreciar cómo era la vida cotidiana de un pueblo mesoamericano de hace 1.400 años.

 

Cuando llegues a tu destino, Suchitoto, te encontrarás con una ciudad que respira paz y tranquilidad, donde su gente está de verbena con música en directo en la plaza central del pueblo. Sus tiendas artesanales y patios coloniales, te invitan a quedarte y disfrutar del buen ambiente en hoteles preciosos con el encanto de la época colonial.

 

Por la mañana, trasládate a Nicaragua a través del Golfo de Fonseca (la unión natural entre ambos países) y tu primer encuentro con la tierra nicaragüense será para conocer dónde descansan los restos del poeta Rubén Darío: la catedral de la Ciudad de León.

 

La preciosa catedral de León se construyó hace 250 años. Ésta es una joya en su contexto eclesial, histórico, social, antropológico, político, cultural y artístico y, según la concepción cósmica, su estructura se encuentra dividida en tres plantas: el inframundo (planta inferior), el mundo (planta media) y el cielo (planta alta). Pero, en León no sólo destaca su fabulosa catedral, sino que también has de visitar la casa museo donde vivió el poeta y algunas de las 16 iglesias en la ciudad, muchas de ellas de la época colonial.

 

A veces da la sensación de estar en España, pues si León ofrece una imagen más sobria, Granada te traslada a una época colonial de colorido donde los patios interiores y los coches de caballos se encuentran por doquier.

 

Por la tarde, para finalizar el viaje, acércate a las isletas de Granada para tener una experiencia realmente enriquecedora en un paraje natural espectacular que se recorre en barca, donde se encuentran varias islas, entre ellas, la Isla de los Monos que tiene la peculiaridad de que estos simpáticos animales se bajen a tu barca para saludarte.
 

 

 

Caminando por la historia de Guatemala y Panamá

Ambos países, además de tener un fuerte legado histórico de la época colonial, coinciden en mantener pueblos indígenas con costumbres y tradiciones ancestrales, aunque muy diferentes entre sí.

 

Desde ciudad de Guatemala, dirígete a conocer la Antigua Guatemala, preciosa ciudad colonial arropada por tres impresionantes volcanes (el de Agua, el de Fuego y el de Acatenango) que descubrirás recorriendo sus calles palmo a palmo. Visita varios de los sitios más representativos de la ciudad como el Museo de jade, que te mostrará el proceso de fabricación hasta convertirlo en joya; el hotel Casa Santo Domingo, que es un museo en sí mismo que te traslada a la época colonial; el Cerro de la cruz, desde donde tienes una panorámica de la ciudad y decenas de tiendas con impresionantes velas de diferentes formas, figuras y colores.

 

Desde la Antigua, aprovecha la cercanía para visitar el famoso Lago de Atitlán y empaparte de un entorno natural increíble habitado por mayas que todavía, hoy en día, conservan su forma de vida, con sus trajes típicos y rituales.

 

Panajachel va a ser la puerta para poder llegar a los pueblos del Lago Atitlán. Un pueblo cosmopolita y bohemio, donde aún viven muchos hippies que llegaron en los años 60, junto con bares, música en vivo y mercadillos…

 

Por la mañana coge una barca para trasladarte a los pueblos de Santiago y San Juan la Laguna, pasear por sus calles, conocer la curiosa historia de la deidad maya Maximón e incluso con suerte ¡ver una boda indígena en una iglesia!

 

Regresa a Ciudad de Guatemala para coger un avión que te lleve a Ciudad de Panamá.

 

Esta ciudad llena de contrastes te hablará de la historia de un país desde antes de la llegada de los españoles hasta la construcción del canal de Panamá.
 

 

Empieza visitando el Casco Antiguo de Panamá donde entre callejones y edificios coloniales, ruinas y calles de piedra, museos e iglesias antiguas, convergen tres estilos de construcción: la española, la francesa y la italiana, dando como resultado un marco arquitectónico impresionante en el que predominan el estilo francés y neoclásico.

 

En 1846, el descubrimiento de oro en California estimuló el desarrollo económico de Panamá  y llevó a la construcción del ferrocarril transístmico, que unió los dos océanos por primera vez, y a iniciar la construcción del Canal Francés.

 

Así que utiliza "la historia" y coge el tren transítmico para llegar a Colón desde la capital e ir viendo paralelamente al Canal de Panamá la espectacular e impresionante naturaleza que alberga el país.

 

Desde Colón, a menos de una hora en coche llegas a Portobelo, uno de los lugares más importantes para el trasiego del oro y la plata en la época de la colonización, pues fue escogida por la Corona Española como centro del Caribe por sus magníficas condiciones topográficas y portuarias. Así pues, se convirtió en una ciudad comercial floreciente que atrajo a piratas, por lo que se construyeron varios fuertes y castillos para defenderlo. Termina disfrutando del baile del Congo, traído de África en la época colonial, que responde a una manifestación de los esclavos.
 

 

 

 

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