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    Guatemala limita al norte con México, al este con Belice y el mar Caribe, al sudeste con Honduras y El Salvador y al sur con el océano Pacífico.

     

    El norte está constituido en un gran porcentaje por la meseta del Petén y el centro y sur de Guatemala son atravesados por dos sierras: la sierra de los Cuchumatanes, que alcanza unos 3.800 m sobre el nivel del mar, y la sierra Madre.

     

    Es en el norte, en la zona del Petén y tierras bajas, donde se evidencia en mayor medida la historia precolombina de Guatemala con una gran concentración de riquezas arqueológicas. La civilización maya floreció desde hace unos 2.000 años antes de la colonia, en gran parte de la región a la que hoy pertenece este país. Esta civilización, considerada una de las más importantes de la historia, destacó en varias disciplinas científicas: desarrolló el sistema de escritura más completo de América prehispánica y el calendario maya aún sorprende por su exactitud. El desarrollo en ingeniería fue impresionante al construir grandes e impresionantes metrópolis.

     

    A la llegada de los españoles, la cultura maya había dejado de ser compleja y organizada. Sus descendientes estaban divididos en señoríos y/o ciudades-estado. El territorio fue colonizado por españoles, que a través del capitán y lugarteniente Don Pedro de Alvarado, fundaron en 1524 la primera villa, llamada Ciudad de Santiago en honor al apóstol mayor. En 1527 la ciudad se trasladó al valle de Panchoy, hoy Antigua Guatemala. Antigua fue la tercera ciudad en importancia de América, después de México y Lima. De allí irradió la cultura y gozó de un bien merecido prestigio. Así se inició el período colonial de Guatemala, que duró casi 300 años, en el que ésta era una capitanía general dependiente del virreinato de la Nueva España.

     

    Tras varios terremotos, el 29 de julio de 1773 uno destruyó Antigua. Aunque se conservó gran parte de su arquitectura española, en 1775 la Corona aprobó el traslado de la capital al valle Ermita.

     

    Un año después fue oficializado el cuarto asentamiento. Por orden real dada en Aranjuez el 23 de mayo de 1776, el nombre de Santiago se extinguió y se adoptó el de Nueva Guatemala de la Asunción -en la actualidad Ciudad de Guatemala- convirtiéndose con los años en la ciudad más grande y poblada de todo el istmo.

     

    La región siguió floreciendo en sectores como el añil, el cacao y la caña de azúcar, produciendo grandes riquezas y permitiendo el desarrollo de otras industrias como la textil, cuyo auge duró hasta finales del siglo XVIII. Sin embargo, debido a intereses comerciales, económicos y políticos, la élite criolla guatemalteca declaró su independencia de la Corona Española el 15 de septiembre de 1821. La nueva república guatemalteca incluía las regiones del Soconusco y el territorio que ahora ocupan El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

     

    En 1882 se anexó al Imperio Mexicano. No obstante, a su caída, Guatemala y la mayoría de sus provincias se separaron, declarando de nuevo su independencia y pasando a formar las Provincias Unidas de Centroamérica en julio de 1823. Más tarde, en 1839, éstas desaparecerían, conformándose finalmente Guatemala como estado independiente.

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