Patrimonio de la Unesco
Patrimonio de la Unesco
  • Honduras cuenta con un sitio cultural y una zona natural inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial: el yacimiento maya de Copán y la reserva de la biosfera río Plátano. Como patrimonio inmaterial ha sido reconocida la cultura de los garífuna.

Copán

“En el mundo de la arqueología Maya, el nombre de Copán sobresale como el de Atenas en la Antigua Civilización Occidental”

 

Copán, conocida como la Atenas del Nuevo Mundo, es una de las ciudades mayas mejor conservadas, donde resulta fácil revivir la cultura de sus habitantes a través de los templos, palacios y jeroglíficos. Por ello y por su valor universal excepcional fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1980.

 

Atractivos de la visita:

 

Comenzamos nuestra visita a Copán siguiendo un largo paseo rodeado de árboles donde, con asombro, puedes observar las pirámides, templos y estelas que construyeron los mayas de la época. Dentro del yacimiento, se puede distinguir un núcleo destinado a las funciones políticas y religiosas, la acrópolis donde se encontraba el poder real con los edificios más importantes como los templos o palacios, el famoso juego de pelota y el templo Rosalila, una de las estructuras mejor conservadas descubierta por el arqueólogo Ricardo Agurcia en 1989.

 

Al contrario que la acrópolis, la gran plaza era el escenario de eventos públicos impresionantes ya que se estima que podía acoger a unas 20.000 personas. Incluso se cree que había escaleras que hacían la función de asientos para las grandes multitudes que observaban las estelas y los altares, los cuales servían como relojes solares y marcadores de posición gigantescos para registrar el movimiento cíclico del sol: solsticios, equinoccios y pasos del sol por el cenit.

 

A cierta distancia de la gran plaza y la acrópolis está la zona habitacional de Las Sepulturas, edificios de poca alzada que nos proporcionan detalles sobre cómo era el día a día de los habitantes de esta ciudad maya. Además de las ruinas, puedes visitar los túneles bajo la acrópolis y el Museo de escultura de Copán, el cual guarda una réplica del famoso templo Rosalila o templo del Sol, una estructura de belleza particular donde se hallaron artefactos que reflejan prácticas religiosas antiguas como las ofrendas de cuchillos de pedernal (para sacrificios), joyería tallada en jade, conchas de mar, vértebras de tiburón, uñas de jaguar y restos de pétalos de flores.

 

Copán te sorprenderá y te hará revivir los cultos y la sabiduría de esta civilización ancestral.

Ubicación:

 

Copán Ruinas es un oasis tranquilo de cultura antigua y naturaleza sublime en el oeste de Honduras, justo a 14 km de la frontera con Guatemala.

 

Cómo llegar:

 

En Honduras, el acceso a Copán Ruinas es desde San Pedro Sula por la carretera del Occidente, que comunica San Pedro Sula con Santa Rosa de Copán y la ciudad fronteriza de Ocotepeque. A la altura del km. 104 llegarás a la ciudad de La Entrada, Copán. Procura no confundirte ya que una parte importante del departamento de Copán repite este nombre en los nombres de sus ciudades. La cabecera departamental es Santa Rosa de Copán, La Entrada de Copán es una ciudad y no la entrada a Santa Rosa, ni a Copán Ruinas.

 

Biosfera del río Plátano

Es una zona de gran biodiversidad de ecosistemas formada por pantanos, manglares, bosques de pino, sabanas, bosques tropicales y bosques enanos, situada en la región caribeña de Honduras y que en 1982 la UNESCO incluyó en su Lista de Patrimonio Mundial.

 

El 25% de la biosfera es una zona costera cubierta por grandes áreas de manglares y el 75% son montañas con muchos rangos de altura. Los bosques lluviosos tropicales que alberga la reserva contienen la más alta biodiversidad de todos los hábitat de la tierra convirtiéndose en el hogar de muchas especies como las nutrias, los monos de cara blanca y otras aún desconocidas. También se ha comprobado que la biosfera contiene más de 3 especies por hectárea cuadrada que la selva del Amazonas, un dato que puede ayudarnos a comprender el gran valor de esta reserva.

 

Principales atractivos:

 

Además de su espectacular paisaje, en su interior también encontrarás otro atractivo turístico, en este caso cultural. Existen grupos indígenas que viven junto al río: los garífunas, que son mezcla de africanos e indígenas del Caribe; los Misquitos, mezcla de garífunas con las comunidades de dicho nombre; y, los Pech y Sumo (tawacas), que mantienen su tradicional estilo de vida en regiones remotas de la biosfera. 

 

Visitar esta biosfera del río Plátano es una experiencia inolvidable. Debes contratar a guías locales que puedes encontrar en las comunidades de Palacios, Las Marías, Playitas y Kuri, ya que no es recomendable que vayas por tu cuenta. Otra opción es visitar la zona con las excursiones organizadas por operadores, a través de compañías que conocen bien el área.

 

Y haciendo caso a la leyenda, durante tu estancia, puedes intentar buscar “la Ciudad Blanca”, una gran ciudad ancestral que está esperando ser descubierta en la reserva.

Ubicación:

 

La reserva de la biosfera de río Plátano está en la cuenca del río del mismo nombre, al noreste de Honduras, entre el poblado de San Esteban y el mar Caribe, en la región de La Mosquitia.

 

Cómo llegar:

 

Para acceder a esta reserva de la biosfera de río Plátano desde la capital hondureña coge la carretera en dirección noreste que conduce hasta San Esteban durante unos 240 km.

 

Patrimonio inmaterial: la lengua, la danza y la música de los garífunas

Los garífunas, también conocidos como los Caribes negros o los Garinagu, son descendientes de los indios del Caribe y los esclavos africanos negros que naufragaron en la isla de San Vicente. Hoy en día, estas comunidades viven en Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

 

La lengua garífuna ha sobrevivido a siglos de persecución y dominación lingüística. Pertenece a la familia de lenguas arawak y posee una gran riqueza de úragas, relatos que se narraban durante las veladas o grandes reuniones.

 

En cuanto a su música, las melodías aúnan elementos africanos y amerindios y las letras constituyen una verdadera reserva de la historia y el saber tradicional de los garífunas sobre temas como el cultivo del manioc, la pesca, la fabricación de canoas y la construcción de casas de barro cocido. Son canciones con un fuerte componente satírico, cantadas al ritmo de los tambores, que se acompañan de bailes en los que también participan los espectadores.

 

Estas tradiciones siguen siendo esenciales en la vida de los garífunas. Los ancianos son los encargados de perpetuar las ceremonias y fiestas, como una forma de expresión oral que todavía hoy utilizan numerosas personas.

 

(Lengua, danza y música de los garífunas. Proclamada obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad en 2001. Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua)

photo